Rodrigo Guerra, el pugilista que no se rinde

La admiración de Rodrigo Guerra por las artes marciales mixtas lo llevó a probarse en el boxeo y aunque admite comenzó relativamente tarde ya se ha ganado un lugar en la selección mayor.

Con solo dos años de formar parte de la selección, el pugilista Rodrigo Guerra aspira a convertirse en el mejor peso pesado del país y a dar batalla para trascender eventos internacionales.

Rodrigo, cinco veces campeón nacional en la categoría +90 kilogramos, será parte del grupo de boxeadores que representen a Guatemala en los próximos Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

En el desarrollo de su carrera, Rodrigo sufrió la pérdida de su madre, Lucrecia, a quien le dedica sus triunfos deportivos y la lleva presente en sus competencias.

En la entrevista con CDAG, Rodrigo habla de sus inicios, sus objetivos y el significado del boxeo en su vida.

 El deporte que cambió su vida

Rodrigo cuenta que de joven idolatraba al peleador de la MMA, Conor McGregor, y eso lo motivó a encontrar un gimnasio para iniciarse en el kickboxing y en el boxeo.

“Iba a entrenar a escondidas porque al principio a mis papás no les gustaba. Al probarme en el boxeo se me dio muy bien y decidí quedarme”, recuerda el pugilista nacional.

Rodrigo, primer deportista de su familia, confiesa que combinaba deporte y trabajo pero luego tuvo la posibilidad de dedicarse 100% al boxeo y eso cambió su nivel.

“Desde ese momento el boxeo paso a ser un pilar fundamental en mi vida y dejé todo para dedicarme a los entrenos y a las competencias”, afirma.

Aunque Rodrigo reconoce que entrenar boxeo en el alto rendimiento no es tan fácil como parece: “no es solo como se ve en las películas. Hay que tener mucha disciplina en el día a día, dentro y fuera del cuadrilátero. Cuidar alimentación y la recuperación. Pero eso ha marcado la diferencia en mí”, asegura.

Dentro de la preparación Rodrigo explica que se dedica mucho al entreno de cardio, carrera para ganar resistencia, sprints, salto de cuerda y muchos enfrentamientos con sparrings.  

Guardia en alto

Rodrigo, que lleva cuatro años como boxeador federado, habla de sus objetivos a corto plazo: “anhelo lograr un triunfo a nivel internacional, ya que por diferentes circunstancias no lo he podido hacer”, admite.

Aunque fue difícil convencer a sus papas, Rodrigo empezó a destacar con medallas y desde un inicio sintió el apoyo de ambos. 

“Una meta que veía lejos y ahora está muy cerca es participar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe (que se disputarán a finales de julio)”, afirma Rodrigo. 

Y también sueña en grande: “la primera meta importante es que aunque genéticamente los guatemaltecos no solos tan grandes, me gustaría ser el mejor peso pesado de la historia del país. Y la segunda es clasificar a los Juegos Olímpicos, sería lo máximo”, finaliza. 

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Entrevista Rodrigo Guerra - Boxeo