Jorge Mayorga, el judoca que derriba obstáculos

Jorge Geovanni Mayorga, orgullo de Guastatoya, El Progreso, es uno de los judocas juveniles a seguir de cerca, ya que en poco tiempo ha sorprendido con su nivel competitivo y determinación para pelear por sus sueños.

El judoca de 17 años ha mostrado resiliencia para superar las dificultades iniciales que tuvo para aprender las técnicas del deporte, además del sacrificio de dejar su hogar y a su abuela, con quien creció y a quien hoy le dedica todos sus triunfos.

Jorge fue reclutado por la Federación Nacional desde hace un año, integra la selección juvenil y compite en la división de 66 kilogramos.

 En la entrevista con CDAG, Jorge cuenta sus motivaciones para practicar deporte de alto rendimiento, habla de los escollos que superó en su comienzo y se refiere a sus metas más grandes en el judo.

Su historia 

En su natal Guastatoya, Jorge cuenta que practicó varios deportes, incluido el fútbol y el baloncesto, pero gracias a la invitación de un amigo conoció el judo.

“La primera vez que llegue a verlo me dio miedo al ver las llaves que se usaban para controlar a los oponentes y pensé que ya no regresaría”, recuerda Jorge, quien es el primer deportista de su familia.

 Pero luego con el cambio de entrenador, con el ex seleccionado Douglas Arévalo, le tomó gusto y decidió quedarse a entrenar.

“De niño tenía el sueño de salir al extranjero y representar a Guatemala. Por eso me convencí de seguir en el judo”, expresa con firmeza.

Jorge rememora que de todos los del grupo que comenzaron cuando tenía 14 años, fue el único que siguió entrenando.

“Quería subir mi nivel, cumplir mi sueño, sin pensar que años más tarde lo lograría”, afirma.

Superación personal 

Jorge confiesa que al principio de su carrera se desanimaba constantemente, ya que le costaba aprender las técnicas del judo: “no se me quedaban y me salían mal”, añade.

Sin embargo también mostró buenas habilidades en aprender las proyecciones o lances: “para muchos atletas es muy difícil, pero en mi caso las asimilé rápido”, asegura.

El atleta juvenil agradece el apoyo de sus entrenadores, quienes le dieron confianza y los consejos adecuados para finalmente empezar a dominar las técnicas.

Antes de mudarse a la capital tras ser convocado por la Federación, Jorge confiesa: “me costó dejar mi casa. Fue complicado porque vivía con mi abuela, le tenía mucho apego y no quería dejarla sola”, admite.

Con el tiempo Jorge cambió su forma de pensar: “es un sacrificio que ha valido la pena, el cambio ha sido difícil, pero ya me estoy adaptando”, asegura.

“Todos los logros y medallas son para mi abuela (Olimpia Magdalena), que me vea lo lejos que he llegado”, reafirma.

Jorge también explica cómo el rigor del deporte lo ayudó a reencausarse como persona: “el judo me dio disciplina, porque hubo un tiempo que me gustaba mucho la calle y salir a molestar con amigos. El judo me enseñó que en la vida hay que hacer sacrificios”,  recalca.

 Un futuro promisorio 

Jorge, quien entrena bajo las órdenes del técnico cubano Andrés Franco Ramos, se refiere a la mejor experiencia que ha tenido como atleta juvenil.

“El año pasado en mi primera competencia en el extranjero, el Panamericano Open en Panamá, logré la medalla de bronce. Me fui muy contento porque fue un triunfo incomparable, ya que superé repechaje y combate por el tercer lugar”, afirma.

Entre sus metas en el deporte, Jorge dice que aspira a ser parte de la selección mayor y a largo plazo sueña con los Juegos Olímpicos. “Sé que no es imposible, que no es inalcanzable”, describe.

Por ahora, el atleta campeón de Juegos Deportivos Nacionales del 2025, quiere seguir entrenando fuerte y contar con posibilidades de salir a representar al país.

Jorge, que admira a los judocas japoneses por su fortaleza física, combina sus estudios de básico con entrenamientos en la Federación.

“La preparación para mantener el peso es muy exigente. Además hay que ser constantes, ya que los entrenos son la base para las competencias”, explica.

Para finalizar, detalla en qué consiste su preparación específica: “El trabajo de fuerza lo hacemos en el CENAD. Y en la Federación nos enfocamos en los aparatos como la barra, soga, escalera y la paralela, que son efectivos para el trabajo de brazos y pierna”.

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