Fiorella García, la jugadora que lleva el ajedrez en las venas 

Fiorella Jasmine García Medina se convirtió en la sexta ajedrecista guatemalteca en obtener el título de Maestra Internacional (WIM, en inglés), y lo hizo con tan solo 17 años tras ganar recientemente el Festival de la Juventud de Centroamérica y del Caribe.

Fue un logro obtenido gracias a su perseverancia, disciplina y convicción de seguir creciendo como jugadora y ambición de representar a Guatemala en las competencias más importantes a nivel mundial.

Fiorella heredó la pasión por el ajedrez de su padre, Eduardo, y desde los 9 años se interesó movida por su curiosidad de aprender a mover las piezas y expresar su creatividad en el tablero.

La jugadora que progresivamente ha desarrollado su talento, ya supo ser campeona departamental, campeona en los Juegos de CODICADER, medallista en el Centroamericano de Ajedrez y participó en el Mundial Juvenil.

 Su última conquista, en diciembre del año pasado, fue el primer lugar en el XX Festival de Ajedrez de la Juventud Centroamericana y del Caribe, en la categoría U18 y modalidad clásico.

Ese logro le permitió obtener el título de Maestra Internacional, que próximamente deberá validar en alguna competencia fuera del país. 

Su historia

“Descubrí el ajedrez desde muy chiquita, ya que mi papá nos enseñó a jugar. Y a mi papá le enseñó a jugar mi abuelo. Me daba mucha curiosidad cómo mover las piezas, me pareció un juego muy interesante y aprendí rápido”, recuerda Fiorella en el inicio de la entrevista con CDAG.

Fiorella practicaba al mismo tiempo ballet pero admite que el ajedrez fue siempre su deporte favorito.

“Lo que más me gustaba era la complejidad, ya que en un juego en el que puedo expresar mi creatividad ya que hay muchas posibilidades para resolver jugadas”, recapitula la ajedrecista que es parte del programa de Retención de Talento de CDAG. 

Desde pequeña adquirió el gusto por el deporte ciencia y lo reafirma así: “el ajedrez me ayudó a desarrollar mi memoria y me hizo disciplinada”. 

Desafíos en el tablero 

La jugadora que forma parte de la Asociación Departamental desde los 10 años se refiere al aprendizaje del ajedrez: “cualquier persona de cualquier edad o género es capaz de aprender y ser bueno, no se necesitan grandes habilidades”, reconoce. 

A pesar de que Fiorella tiene experiencia en eventos importantes, admite que el mayor reto es saber manejar la presión: “debo superar la parte emocional en los torneos. Para eso he aprendido a hacer trabajo de respiración y enfocarme en hacer una buena partida, disfrutarla y no pensar en el resultado”, expresa.

Fiorella habla con convicción sobre sus metas en el deporte: “mi objetivo es ser campeona nacional y lograr validar mi título de maestra internacional. En los últimos años siempre estuve en las finales de los nacionales y espero este año ser parte de la selección mayor”, afirma. 

“También quiero ser parte de la Olimpiada de Ajedrez”, añade sobre la posibilidad de clasificar al evento más importante del año que se realizará en Uzbekistán. 

Sobre el resultado conseguido el año pasado en el Festival de Ajedrez con sede en Puerto Rico, Fiorella cuenta: “tenía como objetivo lograr el título de Maestra Internacional, no iba a estar satisfecha con otro resultado”, dice.

“Estoy contenta de ser parte del grupo de mujeres con ese título; todas son grandes jugadoras y estoy feliz de estar junto a ellas”, agregó. 

Rutina en el alto rendimiento

Fiorella cuenta que como jugadora federada practica ajedrez entre dos a tres horas diarias entre semana y los fines de semana se dedica a jugar torneos; además se refiere al constante aprendizaje a través de diferentes métodos.

“El ajedrez se divide en tres partes, apertura, medio y final; y sobre eso se entrena. En la apertura, se aprende a tener distintas posibilidades de empezar el juego. Luego hay que tener buena estrategia y táctica para el medio juego. Y para el final, se aprende mucha teoría”, explica.

 “Se aprende en libros, que enseñan táctica, y se practica jugando en línea o en torneos presenciales”, agrega. 

A la hora de afrontar las competencias, Fiorella tiene presente las lecciones que le ha dado su papá: “El siempre me motiva a salir a ganar las partidas, sus palabras son importantes en momentos donde tengo que arriesgar”, admite. 

Fiorella, estudiante de quinto bachillerato en el Colegio Julio Verne, cuenta como es la reacción de su comunidad al saber que es una jugadora destacada en el ajedrez: “me siento feliz que mis amigos y compañeros me reconozcan. Y aunque no entienden mucho, sienten curiosidad por aprender. En el colegio siempre me apoyan”, expresa.

Para cerrar Fiorella expresa el significado del ajedrez en su vida: “me ha dado mucha felicidad y eso es lo más importante. Y el deporte me da motivo para luchar”.

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Entrevista Fiorella García - Ajedrez