Mía Barillas, una patinadora talentosa y esforzada

Mía Alisa Barillas de Paz se perfila como una de las nuevas figuras del deporte de patinaje artístico y a pesar de su corta edad ha demostrado resiliencia y perseverancia en busca de sus metas.

La talentosa atleta de 14 años dejó buenas impresiones en el reciente Festival de Patinaje Artístico, en el que logró cuatro medallas de oro en la categoría libre. 

 Aunque no es una disciplina tan conocida, Mía aspira a consolidarse como una de las mejores exponentes nacionales y también a poner a Guatemala en el mapa en el plano internacional.

Mía sostuvo la entrevista con CDAG para contar sobre sus inicios, el proceso hacia el alto rendimiento, las dificultades que ha sorteado y su preparación específica para practicar este deporte.

Sus primeros pasos

Mía cuenta que de pequeña le interesó el patinaje gracias a una serie de televisión y luego fue motivada a ir a entrenar por su padre, Gino. 

“Mis primeros entrenos fueron en el Parque Loops y luego me acerqué a la Federación, donde conocí a la entrenadora Stefanie Bormann”, recuerda la atleta que empezó a los 10 años.

Mía asegura que su adaptación fue rápida ya que había practicado ballet y eso la ayudó a expresar mejor su lado artístico.

“El patinaje me gustó por la disciplina, la libertad de los movimientos y los giros en el aire”, asegura.

Y también habla de las dificultades y fortalezas: “ Me costó aprender la parte técnica. Pero mi elemento más fuerte son los saltos, me encanta saltar”, afirma.

Para Mía el patinaje es una forma de “libertad y disfrutar el aire en tu rostro, los giros y los aterrizajes con los patines”.

Mía cuenta que al principio su meta era subir al podio en los eventos nacionales y empezó a destacar a pesar de competir con atletas mayores: “Empecé un poco tarde y literal me lanzaron con la categoría de las mayores”, asegura.

En el proceso, tuvo el apoyo de su padre: “el me ayudó con los entrenos fuertes y la base física”, explica.

El salto de calidad

En sus primeras experiencias compitiendo a nivel nacional, Mía admite que su rendimiento no era el mejor: “me escondía por la presión, me ponía nerviosa y no podía demostrar mis fortalezas”.

Pero gracias a su constancia, Mía logró mejorar su desempeño: “aprendí a absorber la presión y me fui soltando”.

A pesar de ello, Mía confiesa que el cambio absoluto en su forma de prepararse y competir llegó luego de asistir a una clínica de entrenamiento en República Dominicana: “ese campamento cambió por completo mi forma de entrenar y tuve el privilegio de compartir con la italiana Rebecca Tarlazzi, la multicampeona mundial”, afirma.

El patinaje artístico, explicado 

La disciplina del patinaje artístico se practica en superficies duras y consiste en rutinas de dificultad y ejecución (en programa corto y largo), está tomando auge con el apoyo de la Federación Nacional, que se dedica a promover atletas como el caso de Mía.

La propia Mía explica con más detalles sobre la preparación específica que se requiere para practicar el deporte: “se necesita mucha resistencia física para ser consistente en las rutinas. Lo esencial es tener fuerza en la zona media y en las piernas, para luego dedicarse a los saltos”, asegura.

El patinaje también centra sus presentaciones en el vestuario y la música; y sobre ello se refiere Mía: “Mi entrenadora me guía para elegir la música de cada rutina para ver como la interpreto y para sacar mi mejor versión. Y el vestuario tiene que ir acorde a la historia que vas a contar a los jueces en la rutina”.

Mía habla de su última composición artística, durante el primer Festival de Patinaje Artístico realizado en abril: “En el selectivo use la canción “Hay Amores”, de Shakira, tema de la película el Amor en los Tiempos del Cólera (basada en la novela del escritor colombiano Gabriel García Márquez). 

Y añade como detalle especial: “esa canción me la entregó la italiana Tarlazzi y fue con la que ganó su último campeonato mundial. Haber ganado mi competencia con ese tema fue increíble, algo casi perfecto y me lleno de orgullo”, afirma.

Su resiliencia puesta a prueba

En el proceso de preparación Mía ha afrontado momentos difíciles, que le ayudaron a moldearon su carácter y sacaron lo mejor de ella: “en esta nueva categoría en la que compito, tengo giros más exigentes y en uno de los entrenos tuve un esguince de tobillo por la fuerza que le metí”, relata.

A pesar de que le costó recuperarse Mía volvió a los entrenos, pero la lesión se repitió haciendo el mismo salto: “Eso me enseñó a ser resiliente, fue una prueba difícil. Gracias a Dios llegué al selectivo y lo superé”, cuenta con optimismo.

Dentro de las metas en el patinaje, Mía concluye: “la máxima aspiración sería representar a Guatemala en los Juegos Mundiales y en los Artistic World Games. Además sueño con ir a los eventos del ciclo y clasificar a mi primer panamericano”. 

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Entrevista Mía Barillas - Patinaje Artístico