¿Cuáles son las pruebas del ciclismo de pista?
El ciclismo de pista es una de las disciplinas más emocionantes y técnicas del deporte en dos ruedas. Regulada por la Unión Ciclista Internacional (UCI), esta modalidad requiere precisión, estrategia y un alto nivel de habilidad.
Esta disciplina consta de varias pruebas muy diferentes entre sí. Esto hace que para un público más casual pueda resultar más difícil de seguir.
Características
La principal peculiaridad del ciclismo en pista es que se disputa en un velódromo cerrado de 250 metros de perímetro. Se trata de un recinto alzado, algo que sirve a los pedalistas para controlar la velocidad ya que la segunda diferencia importante es que las bicicletas no cuentan con frenos.
Las bicicletas utilizadas son de piñón fijo, lo que significa que las bielas giran de forma continua hasta que la bicicleta se detiene, igual que en las bicicletas estáticas de spinning.

El objetivo en el ciclismo de pista varía dependiendo de la modalidad:
– En pruebas de velocidad, el objetivo es cruzar la meta antes que los demás.
– En modalidades como el omnium (una competencia por puntos acumulativos), la meta es lograr el mayor puntaje.
– En las carreras por equipos, la coordinación y la sincronización son clave para lograr el mejor tiempo.
En la actualidad son cinco las pruebas de ciclismo en pista recogidas en el programa oficial de la UCI para eventos a nivel mundial. Todas ellas se disputan tanto en competición masculina como femenina.

Velocidad individual
Es quizá, la prueba más espectacular del ciclismo en pista por su duelo directo entre dos contendientes. Combina potencia y estrategia, ya que aunque se disputa a tres vueltas, solo se cronometran los últimos 200 metros.
Por eso, la táctica es tan decisiva como la explosividad. Las maniobras previas, incluso cuando ambos corredores parecen detenerse, forman parte de la lucha por ganar la mejor posición en la pista, especialmente la línea del sprinter. Llegar al tramo final desde ese punto suele marcar la diferencia.

Velocidad por equipos
En la velocidad por equipos compiten tres ciclistas por escuadra, que parten juntos para disputar una prueba de tres vueltas. En cada giro se retira un corredor: tras la primera vuelta quedan dos y, después de la segunda, solo uno, quien completa los 750 metros finales. Por ello, el último relevo debe ser el ciclista más resistente del equipo.
Ningún corredor puede abandonar antes de completar su vuelta, ya que hacerlo implica la descalificación. La estrategia también es clave: durante la fase inicial es fundamental aprovechar el drafting para reducir el desgaste, especialmente del tercer ciclista, que afrontará el tramo decisivo.
Keirin
Es una prueba individual de velocidad originaria de Japón en la que compiten siete corredores. La carrera comienza detrás de un lanzador motorizado, conocido como derny, que marca un ritmo progresivo durante cinco vueltas y media (1,400 metros), aumentando la velocidad de 30 a 50 km/h en la categoría masculina y de 25 a 45 km/h en la femenina.
Tras ese tramo, el lanzador abandona la pista y se desata el sprint final: dos vueltas y media (600 metros) en las que el primero en cruzar la meta se lleva la victoria.

Persecución por equipos
Es probablemente, la prueba más icónica del ciclismo en pista y la primera que viene a la mente al hablar de esta disciplina.
Cada equipo está integrado por cuatro corredores que parten desde extremos opuestos de la pista. El objetivo es alcanzar al rival; quien lo consigue, gana. Si ningún equipo logra hacerlo, se impone el que complete los 4 kilómetros (16 vueltas) en el menor tiempo.
Omnium
El omnium reúne cuatro pruebas en un solo día: scratch, tempo, eliminación y carrera por puntos. En las tres primeras, el ganador suma 40 puntos, el segundo 38, el tercero 36 y así sucesivamente; del puesto 21 en adelante se otorga un punto. La clasificación general se construye con la suma acumulada y todo se define en la última prueba.
El scratch es una carrera directa: gana quien cruce primero la meta (40 vueltas para hombres y 30 para mujeres). El tempo mantiene esa distancia, pero desde la quinta vuelta se entrega un punto por giro al primero en pasar y 20 puntos a quien logre doblar al pelotón. En la eliminación, cada dos vueltas se retira al último ciclista hasta que quede uno en pista.
La carrera por puntos decide al campeón. Se disputan 30 km en ambas ramas, con sprints cada cinco vueltas que reparten 5, 4, 3, 2 y 1 puntos. Doblar suma 20 y ser doblado resta 20. Gana quien termine con más puntos totales.
Fuentes: UCI, Olympics y Relevo.com