Victoria Chiroy, resiste a los embates en el boxeo femenino

María Victoria Chiroy Hernández simboliza una historia de superación personal y esfuerzo en busca de objetivos en el boxeo de alto rendimiento, que en octubre pasado se vio recompensado por el título de campeona centroamericana. 

Nacida y forjada en Antigua Guatemala, Sacatepéquez, la boxeadora de 29 años comenzó joven su carrera pero por diferentes circunstancias abandonó y retomó formalmente en 2018.

Victoria vivió el momento más sublime durante los XII Juegos Centroamericanos Guatemala 2025, donde además de conquistar la medalla de oro en su categoría, celebró presencialmente con su pequeña hija y su madre.

Y sigue con los desafíos en el ciclo, ya que esta semana afrontará la competencia del boxeo en los XX Juegos Bolivarianos Lima-Ayacucho 2025, donde anhela otro podio para Guatemala.

En entrevista con la CDAG, Victoria repasa su etapa de formación, habla de su persistencia para lograr sus metas, el reto de dedicarse al boxeo y de sus máximos sueños como atleta.

Rendirse no es una opción 

Victoria recuerda que su primer acercamiento con el boxeo fue a los 11 años, pero por situaciones fuera de su alcance dejó de asistir a los entrenamientos.

Años más tarde, motivada por hacer deporte para su bienestar personal retomó la práctica en la Asociación Departamental de Sacatepéquez.  

“Con 18 años no pude seguir porque combinaba entreno con trabajo y fue hasta los 21 cuando me empecé a dedicar de lleno, guiado por el entrenador Carlos Morán”, explica Victoria, la primera deportista de su familia.

A pesar de la resistencia de su madre, debido a los golpes y lesiones propias del deporte, Victoria persistió en su intención de convertirse en seleccionada. 

“Cuando gané mi primer campeonato nacional y empecé a competir en el extranjero, ella se dio cuenta que era un deporte productivo y que me daba oportunidades de crecer”, asegura.

Ya como parte de la selección femenina, que tiene su base de entrenamiento en Sacatepéquez, Victoria se planteó como meta convertirse en la mejor boxeadora de su categoría en Centroamérica.

“Mi apuesta eran los Juegos Centroamericanos del 2022, que lamentablemente meses antes los suspendieron. Fue una decepción grande para mí ya que había pasado cuatro años de preparación y esfuerzo”, admite.

Pero gracias a su persistencia y espíritu de lucha, Victoria subió a cuadrilátero de los Juegos Centroamericanos de octubre pasado, en la subsede de Chiquimula, donde cumplió uno de sus sueños más anhelados.

“Fue una emoción muy grande ganar el oro (en 65 kilogramos), por todos los sacrificios hechos y en la final vi que todo había valido la pena”, confiesa.

La mayor alegría fue haber tenido en primera fila a su familia: “mi hija y mi mamá me vieron campeona, habían llegado en bus con familiares de otras boxeadoras en un viaje largo desde Antigua”, recalca con emoción.

Dejando el alma y el corazón en el ring

Victoria considera que el boxeo es uno de los deportes más completos y cuenta cómo es su dinámica de entrenamientos para mantener su buen nivel: “se requiere mucha disciplina, sobre todo para mantener el peso. Además se requiere mucha entrega e inteligencia para analizar a cada contrincante en los combates. Con fuerza y corazón sigo aquí para demostrar que nada es imposible”, explica.

También detalla que tras las duras batallas sostenidas en el cuadrilátero, el descanso y la recuperación son claves para su desempeño.

Para la boxeadora que el mayo del próximo año tendrá como evento fundamental el clasificatorio a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, representar a su país es “un privilegio y compromiso para dar resultados. Y que sepan que en Guatemala tenemos potencial”, expresa.

“Mi sueño siempre ha sido ir a Juegos Olímpicos, espero mantener viva mi aspiración en los próximos”, confiesa.

Sobre las dificultades que ha tenido que afrontar, Victoria reconoce: “en el boxeo femenino de primera línea no somos muchas atletas, entonces por estrategia a veces hacemos sparring con los hombres”, dice. 

Por otra parte sobre los estereotipos de género, asegura: “los comentarios de que no es un deporte para mujeres, no me han hecho darme por vencida”.

Victoria dice que creció admirando a la boxeadora profesional costarricense Hanna Gabriels, con quien se identifica por su rol de madre y deportista.  

Finalmente cierra la entrevista, hablando de cómo le gustaría que la recordaran las boxeadoras de las futuras generaciones: “que sepan que fui alguien que lucho y persistió en busca de sus sueños”. 

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Entrevista Victoria Chiroy - Boxeo